12/8/11
26/6/11
PintorAs - C.C.Borges - 2011
PintorAs es la reunión de 19 artistas contemporáneas que centran la creación de su obra en la pintura y son un recorte posible de la producción pictórica en la Argentina de los últimos 20 años. Convocadas por Paola Vega y Adriana Minoliti en 2009, cada artista seleccionó distintas obras de su acervo y PintorAs realiza la primera exposición en el MACRO (Museo de Arte Contemporáneo de Rosario) en marzo del 2010, con la participación de Roberto Echen.
Después de esa experiencia inicial Carla Bertone propone el proyecto PintorAs a la Fundación Andreani para el Premio Itinerancia por el país. Una nueva versión de PintorAs se exhibe en el MAC (Museo de Arte Contemporáneo) de Salta; el Museo Vidal de Corrientes y el Museo de Casilda de Santa Fe. Posteriormente, por invitación del curador, Benjamín Aitala, PintorAs se exhibe en el Centro Cultural Hogar San José de Olavarría.
Por iniciativa de Claudia del Río la muestra será exhibida en el Auditorio de Mar del Plata recibida por Daniel Besoytaorube. Verónica Di Toro logra aterrizar una nueva versión en el Centro Cultural Borges de Buenos Aires, gracias a Lía Cristal.
Estas muestras son asistidas por PintorAs que curan el montaje y realizan talleres, visitas guiadas y charlas, en relación a la pintura como dispositivo.
El grupo toma decisiones expositivas en reuniones reales y virtuales intentando el consenso y se propone como continuación producir nuevas reflexiones teóricas acerca de su trabajo para publicarlas en la red -proyectopintoras.blogspot.com- y eventualmente en formato papel.
www.proyectopintoras.blogspot.com
PUNTO, LINEA, CURVA - C.C.Borges - 2011
Mercedes Urquiza:
Alicia de Arteaga:
http://www.lanacion.com.ar/1350858-elogio-de-la-geometriahttp://www.lanacion.com.ar/1350858-elogio-de-la-geometria
Marina Oybin:
16/11/10
RAM - Fundación Proa - 2010
RAM reúne cuatro intervenciones en diferentes espacios de Proa, que los artistas seleccionaron, y que otorgan una nueva mirada de la arquitectura.
RAM, una nueva palabra incorporada al lenguaje, describe un acontecimiento contemporáneo. RAM es la capacidad de la memoria de un ordenador, y a diferencia de otras, esta memoria está definida como aleatoria, como volátil.
“La decisión de nombrar el proyecto RAM es porque, además de dar cuenta de la actualidad de la vida moderna, recupera el concepto de memoria y, en este sentido, las obras se inscriben en la tradición de la historia del arte”, nos comenta Bengolea.
Por un lado la pintura mural, que viene desde los orígenes del arte (Altamira), adquiere especial relevancia durante el medioevo con su objetivo religioso, y en el siglo XX el muralismo la tomó para dar cuenta de contenidos políticos y sociales. RAM se inscribe en esta tradición, cuando los artistas realizan sus obras en el muro en diálogo con la arquitectura.
El arte conceptual inaugura una nueva forma de hacer arte porque abandona el gesto pictórico y rescata el concepto por sobre su ejecución. Desde Duchamp con su Mingitorio hasta Sol LeWitt con las premisas del arte conceptual y la pintura mural abstracta, el arte ya no es más un tema de autoría, de original. RAM presenta obras realizadas en plotter y vinilo, recuperando las nuevas tecnologías a favor del arte, y posibilitando la realización de obras monumentales.
Los movimientos geométricos, abstractos y op son el común denominador de los artistas de RAM. Todos eliminan la figuración y recuperan la geometría, el movimiento, el espejo y la ambigüedad de la visión.
Estos conceptos descriptos sumados a la historia como memoria están presente en RAM: el azar, lo aleatorio, el movimiento como parte de un presente en permanente cambio.
RAM, una nueva palabra incorporada al lenguaje, describe un acontecimiento contemporáneo. RAM es la capacidad de la memoria de un ordenador, y a diferencia de otras, esta memoria está definida como aleatoria, como volátil.
“La decisión de nombrar el proyecto RAM es porque, además de dar cuenta de la actualidad de la vida moderna, recupera el concepto de memoria y, en este sentido, las obras se inscriben en la tradición de la historia del arte”, nos comenta Bengolea.
Por un lado la pintura mural, que viene desde los orígenes del arte (Altamira), adquiere especial relevancia durante el medioevo con su objetivo religioso, y en el siglo XX el muralismo la tomó para dar cuenta de contenidos políticos y sociales. RAM se inscribe en esta tradición, cuando los artistas realizan sus obras en el muro en diálogo con la arquitectura.
El arte conceptual inaugura una nueva forma de hacer arte porque abandona el gesto pictórico y rescata el concepto por sobre su ejecución. Desde Duchamp con su Mingitorio hasta Sol LeWitt con las premisas del arte conceptual y la pintura mural abstracta, el arte ya no es más un tema de autoría, de original. RAM presenta obras realizadas en plotter y vinilo, recuperando las nuevas tecnologías a favor del arte, y posibilitando la realización de obras monumentales.
Los movimientos geométricos, abstractos y op son el común denominador de los artistas de RAM. Todos eliminan la figuración y recuperan la geometría, el movimiento, el espejo y la ambigüedad de la visión.
Estos conceptos descriptos sumados a la historia como memoria están presente en RAM: el azar, lo aleatorio, el movimiento como parte de un presente en permanente cambio.
9/8/10
Fuerzas Intensivas - Galería Alberto Sendrós - 2010

Ana María Batisttozzi - Revista Ñ - 28 de agosto 2010:
http://www.revistaenie.clarin.com/notas/2010/09/01/_-02207664.htm
Celina Chatruc - Revista ADN - 4 de septiembre 2010:
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1300293
http://www.revistaenie.clarin.com/notas/2010/09/01/_-02207664.htm
Celina Chatruc - Revista ADN - 4 de septiembre 2010:
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1300293
6/7/10
ArteBA - Galería Sendrós - 2010




La pintura de Verónica di Toro podría desarrollarse en la intersección exacta entre una poética abstracta de cuño racionalista, un interés por los efectos distorsivos propios del op art y el tipo de solución formal seriada típica del minimalismo americano. En sus distintos trabajos, Di Toro combina herramientas pertenecientes a estos universos, con el deseo de retomar sus enseñanzas formales y extraer de ellas nuevas consecuencias prácticas.
Sus primeras obras (las series de Discontinuos, Superpuestos y Apilamientos, a partir de 2001), anudan la tradición geométrica medioeuropea, rigurosa en sus planteos constructivos, con los mecanismos de análisis sintéticos del neoconcreto brasileño: grupos de figuras, normalmente cuadrados y rectángulos, forman compuestos y revelan interacciones formales, con dos o tres colores lisos como fuente de contrastes entre figura y fondo.
La serie de pinturas expuestas en el Centro Cultural Recoleta en 2003 se inscribe también en la tradición del racionalismo constructivo, aunque la modularidad que en las anteriores pinturas representaban los grupos de rectángulos se extiende a toda la serie, compuesta por cuadrados centrados sobre un plano dividido a su vez en cuatro partes, una de ellas de un color contrastivo. En un montaje lineal, el contraste cromático puede tomar diferentes posiciones y dinamizar el conjunto, subordinando el cuadrado central que se mantiene en idéntica posición a lo largo del recorrido. Al disponer las piezas en grillas de cuatro, en cambio, las esquinas con colores pueden reunirse en el centro o bien disponerse en los ángulos de una nueva figura compuesta por cuatro pinturas. Ya en estos trabajos, el color comienza a adquirir un rol formal mayor en desmedro de las figuras.
Los trabajos siguientes, como las pinturas sobre madera de la serie Rayas (2004-2005) mantienen la serie como unidad de análisis por sobre las piezas individuales, al tiempo que el protagonismo del sistema cromático se hace más marcado y la figuralidad se disipa. Las imágenes consisten de líneas de color paralelas, verticales o inclinadas unos pocos grados, en módulos de 36x36 cm montados en grillas regulares. El plano estriado en estas obras hard-edge abre un camino de exploración de los efectos ópticos y, simultáneamente, de la visualidad de empapelado propia del diseño industrial, serial y en cierto sentido cotidiana, característica del minimalismo americano (Bridget Rilley, con particular énfasis).
De esta serie surgirían las pinturas de líneas sobre tela (de alrededor 1,5x2 m) y las serigrafías sobre papel. La gradualidad del color y la leve angulación de las líneas buscan, en estas piezas, un mayor efecto de vibración y velocidad, realzado por montajes muy irregulares que concentran la mirada en cada una de las piezas y en las interferencias entre líneas y colores que hacen pensar en el fenómeno óptico de la difracción (superposición de ondas). Los Centrados (2007) comienzan a mostrar una mayor disipación en esos cúmulos de líneas: el espacio observable entre una y otra se amplía, los juegos de luz vuelven a destacar una figura sobre un fondo y el cinetismo cambia de dirección: la superposición de ortogonales y diagonales genera un movimiento bascular entre las líneas y, en algunos casos, un principio de simetría que vuelve a convertir parcialmente el plano en una grilla, en contraposición al espacio sin principio ni fin de las líneas paralelas.
Como continuación de esta serie surgen las Simetrías, en las cuales las líneas apaisadas, de distinto grueso, generan juegos de perspectiva al formar una esquina hacia el centro del plano. En esta serie aparece un elemento nuevo, que muestra el empleo específico que hace Di Toro de los instrumentos formales de la tradición abstracta. El efecto de la imagen sobre la mirada incorpora la posición del observador frente a los cuadros, seañalando en el quiebre de las líneas el centro del campo visual del espectador. En los trabajos más recientes, dos ejes de simetría convergen en una cruz central y los vértices forman una línea de puntos en la percepción, que fuga del centro a los bordes. El cruce de líneas se convierte en un centro dinámico (que no coincide necesariamente con el centro topológico de la imagen) hacia el que fluye todo el movimiento. De este modo, dos ejes convergen, uno literal marcado por los campos de color que se cruzan, y otro perceptivo, determinado por la proyección de los vértices, en lo que parece un movimiento sin fin de ondas de color rectangulares. Pero la construcción de estas piezas incorpora también la rotación de la imagen con respecto al sentido vertical del observador como un factor clave de distorsión óptica: todo el esqueleto ortogonal de la imagen gira, a la manera de la estructura de algunas composiciones suprematistas, como movida por una fuerza centrífuga independiente de la gravedad. De este modo, el juego geométrico que en los primeros trabajos tenía lugar entre las figuras en el plano, en los últimos se proyecta hacia el espectador, encarnado en un sistema más complejo que involucra tanto la elaboración perceptual de la imagen como el punto de vista corporal del observador situado frente a ella.
11/3/10
16/1/10
Beloved Structure - AVH Gallery - 2009
Beloved Structure: The Argentine Legacy
Curated by Eva Grinstein
Artists: Fabián Burgos, Martín Di Paola, Marcolina Dipierro, Verónica Di Toro, Lucio Dorr, Silvia Gurfein, Silvana Lacarra, Adriana Minoliti, Karina Peisajovich, Pablo Siquier, Andrés Sobrino.
November 14, 2009 – February 6, 2010
Latin American Abstract Geometric painting, with its strong ties to Europe yet with its undeniably great, regional protagonists, has left an enormous legacy to the contemporary art scene of the continent.
In this opportunity, Alejandra von Hartz Gallery has invited the curator, Eva Grinstein, to present a carefully selected group of artists, who inherited and continued this rich tradition in Argentine art. They “reinterpret and---in a way--- render homage to the masters of the vanguard, who changed the direction of Latin American art in the mid 20th century.”
Eva Grinstein notes: “This selection presents the work of eleven accomplished Argentine artists of the new generation, who through the use of very diverse materials and techniques---painting, reliefs, light pieces, and drawings---reignite and renew the passion for structure that characterized the artists that challenged the paradigms of representation. Embracing the power of the line and the pure play of form and color, fascinated by geometry and the constructive impulse, these eleven artists, despite their clear differences, coincide in one key aspect: the need to formulate in their work small, perfect structures, governed by strict compositional decisions that leave nothing to chance.”
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24/12/09
El color en toda su diversidad - C C Borges - 2009
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El color en toda su diversidad
Curador: Philippe Cyroulnik
Curador: Philippe Cyroulnik
Artistas invitados:
Fabián Burgos, Ana Casanova, Beto de Volder, Verónica Di Toro, Fabienne Gaston-Dreyfus, Graciela Harper, Silvia Gurfein, Robert Janitz, Karina Peysajovitch, Martín Reyna, Tulio de Sagastizabal y Andrés Sobrino.
Fabián Burgos, Ana Casanova, Beto de Volder, Verónica Di Toro, Fabienne Gaston-Dreyfus, Graciela Harper, Silvia Gurfein, Robert Janitz, Karina Peysajovitch, Martín Reyna, Tulio de Sagastizabal y Andrés Sobrino.
El tema general de la exposición es la diversidad de la utilización del color en la pintura contemporánea a través de la presentación de diez artistas argentinos de diferentes generaciones y de dos artistas franceses (Fabienne Gaston Dreyfus y Robert Janitz). De los artistas argentinos varios son muy conocidos, como Fabián Burgos, Graciela Hasper, Beto de Volder, Tulio de Sagastizabal, Andrés Sobrino, Karina Peisajovich, Silvia Gurfein y Martín Reyna. Los otros son artistas emergentes pero conocidos y en situación de reconocimiento más fuerte como Ana Casanova y Verónica Di Toro. El abanico de temáticas van desde artistas que trabajan con la línea de color en la tradición de la abstracción geométrica pero como un camino heterodoxo muy original. Algunos trabajan el color a través del gesto de la pintura y su capacidad de abrir el campo del espacio pictórico (Ana Casanova, Fabienne Gaston Dreyfus y Martín Reyna). Otros utilizan el color en su relación óptica con la línea para producir una situación de perturbación de la visión. (Graciela Hasper y Beto de Volder). También hay artistas que trabajan el color en el camino más sensible para desarrollar su potencialidad de evocación de la presencia del cuerpo y del ritmo (Tulio de Sagastizabal y Fabianne Gastón Dreyfus). Otra posición posible es la integración en la práctica pictórica del proceso formal de combinación, de asociación (Andrés Sobrino) ó la utilización de la luz artificial y el acrílico para producir una forma con luz interior (esta situación permite al objeto tener un poder de atracción muy fuerte y de afirmar más y más la dinámica de la estructura - Karina Peisajovich) y de refracción del color (un fragmento producido de una dinámica espacial – Silvia Gurfein). La exposición incluye un artista que trabaja más el proceso de la pintura que la producción de un espacio pictórico (Robert Janitz). En particular las obras de Fabián Burgos se pueden presentar como un diálogo entre la tradición deconstructiva de la pintura francesa (por ejemplo el movimiento “Support-Surface” con la tradición geométrica, cinética y óptica del arte abstracto latinoamericano. La muestra se presenta como un diálogo entre artistas muy variado que trabajan el tema del color a través de un medio clásico como el óleo y con la utilización de materiales industriales y no especificamente pictóricos como la fotografía.
La idea es invitar a un camino que permite descubrir un calidoscopio estimulante de la diversidad de la práctica del color para el arte contemporáneo; y también de su capacidad increíble de producir nuevos encuentros visuales utilizando también las técnicas históricas de la pintura que las nuevas herramientas y tecnologías que puede ofrecer el mundo.
http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0414/articulo.php?art=17824&ed=0414
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